domingo, 12 de junio de 2011

Shall we dance?

Me pregunto qué nos impulsa a bailar. He estado leyendo un poco acerca de este tema que desde siempre me ha producido curiosidad.

El baile surge de la necesidad del hombre de comunicarse. Este, desde sus orígenes, como ser sociable y religioso, sintió la necesidad de comunicarse con sus semejantes y con la naturaleza. Para ello, con anterioridad al lenguaje y la expresión oral, tuvo que recurrir a su propio cuerpo, para contactar con las divinidades, rendir culto a la naturaleza y poder expresar a sus congéneres de forma instintiva y espontánea sus propios sen­timientos, necesidades o temores.

A la vez que la danza y se origina la música; ya que en su origen no se utilizaban instrumentos musicales para interpretarla, sino la percusión corporal. Los primeros ritmos consistían en hacer ruido con los pies, alguien empezaba y todos le seguían. Los siguientes eran la ruedas, de grupo, una danza primitiva era la de la fertilidad y cortejo, más tarde los pueblos se hacen sedentarios, ya empiezan a cosechar, cuidar ganado, entonces comienzan a hacer peticiones para que llueva. Poco a poco se han ido configurando diferentes tipos de danzas, sin perder nunca el carácter colectivo que, de forma evolucionada, bajo aspectos bien diversos, ha llegado a nosotros...

Después de leer mucho sobre la relación música y baile; he llegado a la conclusión de que además de proporcionar placer físico, la danza tiene efectos psicológicos, ya que a través de ella los sentimientos afloran. Es una forma de expresión y comunicacion, que ayuda a las personas a relacionarse con los demás mediante un lenguaje no verbal. Baile y música, dos expresiones artísticas que están íntimamente relacionadas, que nacen del alma... Personalmente me resulta muy gratificante escuchar música, cerrar los ojos, dejar que mi cuerpo se mueva (en ocasiones inevitablemente), y disfrutar... Creo que esos momentos en los que el tiempo de alrededor se para y las preocupaciones desaparecen, son realmente beneficiosos para nuestro cuerpo y nuestra mente. Son esas cosas que nacen de lo más profundo de nuestros instintos, que nos gustan... pero si me preguntas no sabría decirte el porque